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P-¿Y esto podría entorpecer la
paz seriamente?
GC-Claro. Es muy interesante buscar
las tres conexiones. Uno: como no hay acciones
contundentes contra los grupos paramilitares,
y las investigaciones son débiles, esto incrementa
el interés de los Estados Unidos por respaldar
con armas al Ejército para que acabe con la guerrilla.
Esto es un impedimento total a los diálogos. Actualmente,
el gobierno colombiano ha interrumpido los diálogos
con el Ejército de Liberación Nacional ELN. Es
algo muy grave, porque tenemos derecho a abrir
espacios políticos para la negociación en Colombia.
Y por presión de los grupos paramilitares el gobierno
Pastrana ha cancelado la conversación con el ELN.
Con las FARC el asunto es mucho más complejo.
En octubre de este año termina el plazo de la
zona de despeje de 42.000 hectáreas. Hay muchas
voces en Colombia que piden que haya salida armada,
que piden intervención militar, y que están aclamando
a los candidatos presidenciales que piden fuego,
muerte para el pueblo. Y nosotros sabemos que
esa no es la salida. Sabemos que la comunidad
internacional no puede darle la espalda a Colombia,
cuando se le quiere decir al mundo que la única
salida es la salida armada. por eso los diálogos
con las FARC necesitan, primero que las FARC no
cometan actos que violenten el proceso, como por
ejemplo la retención de voluntarios de la GTZ,
un organismo de cooperación alemana. Las FARC
han cogido carros de Naciones Unidas, o ambulancias
de la Cruz Roja. Y eso son hechos provocadores.
No han parado los ataques a los pueblos. Estas
acciones no ayudan a que la sociedad participe,
y tenga ganas de apoyar el proceso. Yo quiero
dejar claro que los hechos de muerte, los secuestros,
la desaparición, las pipetas de gas, son hechos
que no ayudan a la construcción de confianzas
para el proceso. Las FARC saben que tenemos que
fortalecer la acción política, discusión, trabajo
público, y el gobierno colombiano también sabe
que la sociedad está dispuesta a apoyar el proceso
de paz para refundar o crear un nuevo país. El
bipartidismo en Colombia no puede continuar, la
concentración de la tierra, la concentración de
la riqueza, la concentración de las oportunidades
políticas.
P-¿Qué esperanzas ve en la nueva
plataforma política que se presentará a las elecciones
del año próximo?
GC-Esta pregunta es muy importante,
porque en Colombia sólo tienen fuerza los partidos
tradicionales, y ya exterminaron a un grupo de
izquierda. Asesinaron, mataron a la Unión Patriótica,
que era un grupo de izquierda. Nosotros ahora
tenemos un candidato que se llama Luis Eduardo
Garzón, un hombre de los sindicatos, de los trabajadores.
Estamos haciendo alianza con el Partido de los
Trabajadores del Brasil, nos hemos organizado
mujeres, indios,campesinos, en una plataforma-
está en construcción, todavía difícil, porque
los movimientos alternativos todavía en Aérica
Latina tenemos muchas debilidades. Estamos en
construcción del proceso. Yo tengo temores con
las próximas elecciones, porque cada vez tiene
más fuerza la imagen de la salida armada.
P-Usted ha trabajado mucho con
la infancia. ¿Cree que en la educación podría
haber alguna solución para el problema colombiano?
GC-Creo que si no tenemos una educación,
si no trabajamos con los niños, con las niñas,
sino volvemos a una educación para la justicia
y la verdad, sino volvemos a una educación para
los valores, para respetar la Naturaleza, respetar
el cuerpo humano, respetar la vida, va a ser muy
difícil la paz en el mundo, no solamente en América
Latina, también la paz en los continentes más
fuertes, si no hay una educación para la verdad
y la justicia la paz no será sino un discurso.
P-Usted fue nombrada alcaldesa
de la paz por la Unesco, ¿quiere seguir esta labor?
GC-En el año 1996, la UNESCO apoyó
el proceso de educación, el proceso de trabajo
con artistas, poetas, el trabajo con niños con
mujeres. Porque hicimos un programa de resistencia
ante la muerte, porque volvimos, a defender la
vida, a defender el derecho de las mujeres a sus
compañeros, al amor, porque dijimos que no era
justo que nos mataran la UNESCO nos dio el reconocimiento
de alcaldesa por la paz. Ahora no soy alcaldesa,
pero sigo trabajando por la paz, la paz adentro
y la paz afuera. Creo que tenemos que desencadenar
un movimiento de solidaridades para transformar
estas estructuras que nos han oprimido. Por ejemplo
Genova, el trabaajo de los defensores anti-globalización
en Génova, trabajos en Estados Unidos, los trabajos
de los activistas en el mundo, todo ello es una
esperanza, nuestro trabajo hace parte de esa esperanza
del mundo. Cont.>>
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